A solo 36 Kilómetros , el Parque Natural de las Tablas de Daimiel forma un ecosistema singular y único, denominado tablas fluviales, formadas por los desbordamientos de los ríos en sus tramos medios, que provocan grandes encharcamientos. El mayor valor ecológico es la avifauna que utiliza estas zonas como área de invernada y nidificación, creando una zona integral de aves acuáticas.
Las Tablas de Daimiel se formaron a raíz de los desbordamientos de los ríos Guadiana y Cigüela en su confluencia, un hecho favorecido por la pequeña pendiente del terreno. Las Tablas están estratégicamente situadas en las rutas migratorias de muchas especies de aves, que las utilizan como zona de reposo e, incluso, para pasar el invierno. Y es que las aves acuáticas son las protagonistas absolutas del Parque. Entre ellas se cuenta el somormujo lavanco, el zampullín común y el zampullín cuellinegro, garzas, garcillas, martinetes y todo tipo de anátidas ibéricas. En las aguas de las Tablas se encuentran numerosas flores acuáticas. Las hay sumergidas (como las jopozorras o las ovas), flotantes (como las lentejas de agua) y emergentes (masiega, carrizo y junco).