Calzada de Calatrava, pequeño pueblo de la provincia, lugar de nacimiento del oscarizado “Pedro Almodóvar” que posee dos cosas características, una es ““El juego de las caras” y la otra es sus castillos, llamado de “Salvatierra” y el situado enfrente de éste el “Castillo Convento de Calatrava la Nueva”, este último perteneciente a la cercana Aldea del Rey.
El juego de las caras es antiquísimo y se ha desarrollado sin interrupción. Es un juego de azar que se practica cada Viernes Santo, desde primeras horas de la mañana hasta la salida de la procesión del Santo Entierro. En el suelo se pinta un círculo y a su alrededor se colocan los apostantes, no existiendo más limite para las apuestas que el fondo de que disponga la banca, que situada en el medio del círculo cubre las apuestas depositadas en el suelo. Dos monedas de cobre con la efigie de Alfonso XII se tiran al aire con las cruces juntas y por tanto las dos caras a la vista. Lo demás... ¿quién no conoce "las caras" de Calzada? El ambiente que se respira tiene un aire a multitud y es muy peculiar. Cuando las monedas se encuentran suspendidas en el aire, resistiéndose a caer, todas las miradas se dirigen hacia el cielo como si de una invocación colectiva se tratara. Todos los ojos acompañan a las monedas en su recorrido descendente y en una especie de reverencia la vista se dirige hacia el suelo, dejándose guiar al mismo tiempo por el tintineo de las monedas. Cuando salen "caras" se produce un momento se silencio casi imperceptible y después un murmullo generalizado. La banca se dispone a recoger casi ávidamente el dinero ganado, los "puntos" van retirando los pies que hasta ese momento han mantenido prácticamente encima del dinero apostado. Si salen "cruces" un estruendo enorme se produce a la vez que un revoloteo de manos recogiendo el dinero que se ha multiplicado por dos, emoción a raudales en la calle, gritos de ánimo y aliento, se ha recuperado parte de lo perdido o en el mejor de los casos se han aumentado las ganancias. Para los calzadeños, y también, cómo no, para cuantos amigos y familiares visitan el pueblo, las "caras" no son un simple juego de azar ni un vicio, es una costumbre, una tradición trasmitida y consolidada en la actualidad, que ha sido declarada de interés turístico regional por la Junta de Comunidades. Se pierda o se gane todo es cordial, alegre y distendido, y quien gana... invita. En los comentarios finales, tras la procesión del Santo Entierro, nadie ha perdido, "me he quedado en mi par" es la frase más pronunciada, pero... algún gesto, caras largas traicionan a más de uno. En cualquier caso qué importa, el año que viene... ¡Dios dirá!
Los edificios más importantes de época medieval que aún se conservan y que se alzan como uno de los elementos más identificativos del paisaje calzadeño son los castillos de Salvatierra y el Sacro Convento de Calatrava la Nueva, este último en el término municipal de Aldea del Rey. Destaca este último castillo por su magnífico estado de conservación, interior y exterior, y en especial su rosetón.
Este castillo-convento consta de tres recintos amurallados. En la primera muralla, orientada al sur, encontramos la Puerta del Sol, por donde comienza el camino de subida al castillo. Es una puerta hecha con roca volcánica, como las bóvedas del claustro. En la fachada principal, la Puerta de Hierro da acceso a la fortaleza y a una zona cubierta por bóveda de mampostería de piedra. Del convento hay que destacar las yeserías que decoran sus paredes. En la Iglesia sobresale un rosetón de estilo gótico. También hay dentro de la fortificación una Hospedería y el Campo de los Mártires (cementerio de la Orden de Calatrava). Entre el camposanto y la iglesia está el acceso al Castillo, que cuenta con una biblioteca cuyas paredes son íntegramente de piedra para evitar los incendios.